viernes, 17 de junio de 2011

I FORO: CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE CAMBIOS. EL DESAFÍO DEL CONOCIMIENTO


Inicia la Dra. Carmen Omaira Díaz, dejando saber la importancia del evento científico. Posteriormente interviene la Dra. Feryeny Padrino, se refirió a las experiencias teóricas y vivenciales en función del proceso de formación de saberes.


Interviene, Dr. Rafael Torrealba con “La Gerencia de Investigación como Dimensión Estratégica para la Producción y Gestión del Conocimiento en Educación Superior”, se refiere a un proceso estructural, conformado por factores referidos a un sistema organizacional, conjugados con las políticas y prioridades del estado, el sistema socialmente imperante en su contexto, los rasgos psicológicos y estilos de pensamiento que caracterizan a sus docentes investigadores, además de las realidades investigativas que abordan, los paradigmas de investigación y la interacción comunicativa tanto para difundir los resultados de la investigación como para desarrollar el proceso y, todo lo concerniente a: Planificación, Ejecución, Control y Evaluación de la Labor Investigativa de tal forma que la gerencia de la investigación se considera, como una dimensión estratégica importante para la producción y gestión del conocimiento; es conveniente que los docentes investigadores dominen con propiedad los fundamentos ontoepistemetodológicos de los paradigmas de mayor uso en la producción del conocimiento tales como: Positivista, Racionalista, Cualitativo y Crítico Dialéctico.

Con respecto a la gestión del conocimiento partimos de que el conocimiento es información productiva y puede ser: el Tácito, cuando se compone de los modelos mentales, creencias y experiencias y, el Explicito, es el que se decodifica para convertirlo en practica y acción. En el proceso de gestión de conocimiento en la educación superior no solo se construye, se acumula, sino que debe gestionarse, es decir: incorporarse a los programas de docencia,  investigación y gestión; transferirse a los alumnos, comunidades científicas – académicas y público en general; utilizarse para el logro de bienes y servicios y, combinarse con otros conocimientos que le agreguen valor.

Retomamos las ponencias con la Dra. Isabel Dan de Venegas referida a: “Los Desafíos de la Evaluación de la Investigación en el Paradigma Post-positivista”. La misma se centra en la cosmovisión que no es más que la construcción mental simbólica del conocimiento, partiendo de un sujeto evaluador ¿Quién soy? La relación dialéctica y la interacción sujetiva de los desafíos (fenómeno de la complejidad) da paso a un sujeto evaluado, ¿Quién soy?; tomando en cuanta la naturaleza epistemológica, ontológica, para generar: Métodos. En la evaluación de la investigación se deben reconocer las múltiples opciones de sus límites; captar: la mismidad – otredad – alteridad (Ugas 2007). Dar sentido implica: Conocer – Pensar – Reflexionar (Ugas 2007). Multiplicar los planos para tener una / otra visión de lo real: el mirar – la mirada – lo mirado (Ortega 2010).


Continuamos con el Doctor. Elvi Bello, con la ponencia: “Dificultades Científicas del Discurso de la Transdisciplinariedad Emergente en las Ciencias Sociales”. Señalando que el discurso de la Transdisciplinariedad existió como acción del operar en el dominio de la ciencia, enraizadas en las tesis epistemológicas del mecanicismo, como medio para la organización de la inteligibilidad del mundo de vida humano y así como de la naturaleza.  Contrario a lo que generalmente se expresa la ciencia clásica opero la Transdisciplinariedad. “la ciencia nunca fuera sido ciencia sino hubiera sido Transdisciplinaria” (Morin). Significa entonces que la Transdisciplinariedad no es un nuevo discurso sino que la ciencia clásica construyó y aplicó la unidad del método de lenguaje y de los principios fundamentales rectores de toda ciencia, es decir, los enunciados de base de la lógica positivista que le proporcionaban a la construcción del conocimiento la legitimidad de un fundamento indubitable. El método fue analítico – inductivo, mecánico – lineal y el lenguaje la matemática del cálculo. Todo este discurso fue asumido por toda la ciencia y hasta la filosofía, para buscar lo que existe entre, a través y más allá de la realidad, así todos los discursos, praxis y elaboraciones conceptuales de las disciplinas se sometieron a la lógica Cartesiana – Newtoniana de construcción del conocimiento científico.

En relación y oposición a la Transdisciplinariedad clásica, la Transdisciplinariedad emergente alcanza su propósito de rearticular y organizar la construcción del conocimiento científico, construyendo un discurso y praxis epistemológica, anclándose en un sistema conceptual capaz de generar el fenómeno cognoscitivo como resultado del operar del ser vivo y, por otro lado, que hayamos mostrado que tal proceso puede resultar en seres vivos como los humanos, capaces de describir y reflexionar sobre ellas como resultado de su realizarse como seres vivos al operar en sus dominios de existencia como lo sustantivo de la lógica de unidad, construcción del método y los principios fundamentales de toda ciencia.

Se procedió al ciclo de preguntas por parte de los asistentes. Después, se llevo a cabo un acto cultural para finalizar el evento.

ANÁLISIS DE LA POSTMODERNIDAD BASADO EN LOS SIETE SABERES NECESARIOS PARA LA EDUCACIÓN DEL FUTURO DE EDGAR MORIN (1999)



ü Postmodernidad significa al modo de hoy, así Morin plantea, que la educación deberá mostrar el destino individual, social, global de todos los humanos y nuestro arraigamiento como ciudadano de la tierra. Y, en virtud, del fenómeno de incertidumbre convertido ya en una constante, la educación debe hacer suyo “El principio de incertidumbre” puesto que existen núcleos de certeza pero son muy reducidos es decir, océano de incertidumbres, con algunos archipiélagos de certezas.

ü La realidad y lo real en la postmodernidad se refiere a una relación con una cierta función que significa algo dentro de una determinada estructura. Asumir compromisos sin requiebres con la democracia, por que solo en la “Democracia Abierta” se puede realizar la comprensión a escala planetaria entre pueblos y culturas. Existe un clamor por una ética valida para todo el género humano como una exigencia de nuestro tiempo, además de las éticas particulares. Hay un retomar del bucle individuo – sociedad – especie como base para el establecimiento de una ética de futuro y, confirma que en el bucle individuo – sociedad se origina el deber ético de enseñar la democracia como consenso y aceptación de reglas democráticas y, que a su vez requiere alimentarse de diversidades y antagonismos, es decir, el contenido ético de la democracia afecta todos los niveles y el respeto a la diversidad significa que la democracia no se identifica con la dictadura de las mayorías.

ü La axiología en la postmodernidad permite la vigencia de todo un mundo de producción humana; asimismo el bucle individuo – especie sustenta la necesidad de enseñar la ciudadanía terrestre, porque la humanidad ya no es una noción abstracta y distante, ya se ha convertido en algo concreto y próximo que interactúa y tiene obligaciones planetarias.

ü Una nueva teología en la postmodernidad, como expresión del protagonismo colectivo explica que para que la educación tenga éxito pertinente se debe organizar primero el objeto que vamos a conocer teniendo presente el contexto lo global, lo multidimencional y por ultimo lo complejo. Por tanto la educación del futuro debe buscar una “inteligencia general” que aglutine estos conceptos y olvidar una inteligencia parcelada que es lo que provoca que aparezca la ilusión y el error. Estos dos conceptos influyen en el conocimiento, y dependen de la percepción que haga el que trata de conocer; el se ve afectado por su afectividad (amor, sentimientos y miedos) y por sus deseos (que puede provocarle un error que le ciegue o no lo deje conocer, o incluso que llegue a “poseer” la idea a su creador).